La Hidratación es una parte importante de la nutrición. Tomar las cantidades adecuadas de líquidos, y no solo saciar la sed, tiene los siguientes beneficios: mejora la hidratación, regula el buen funcionamiento de las células, favorece el transporte de nutrientes, mejora la lubricación de las articulaciones y ayuda a mantener la temperatura corporal.

El agua es esencial para el funcionamiento adecuado de diferentes sustancias dentro del cuerpo humano, es el solvente para la vida. Comprende casi el 60% del peso corporal en el hombre adulto promedio, 50% en la mujer adulta y 75% en niños.

Se debe consumir líquidos antes de sentir sed, ya que este signo aparece solo cuando ya se ha perdido el 1% de líquidos corporales.

Para los adultos, se recomienda ingerir 2 litros de agua por día. Como regla general por cada kilo de peso corporal se requieren 31.5 ml de agua, aumentando levemente su consumo con el aumento de las temperaturas (medio litro diario más sería suficiente).

Los alimentos contribuyen un 20% en la ingesta total de agua, mientras que las bebidas representan el restante 80%. Los alimentos contienen agua en diferentes cantidades. Algunos como la lechuga, apio, melón y la mayor parte de las frutas contienen alrededor de 80 a 90% de agua, las carnes y mariscos contienen alrededor de 60 a 70% de agua, incluso el pan contiene 36% de agua en su contenido.

La sudoración es el principal mecanismo de defensa que el cuerpo pone en funcionamiento contra la elevación de la temperatura corporal, pero aquí también se pierden minerales como sodio, potasio y magnesio fundamentales para un funcionamiento corporal equilibrado. Por lo cual en época estival es necesario acompañar las altas temperatura con una alimentación e hidratación adecuada.

Las bebidas alcohólicas, aún aquellas de baja graduación, no son la mejor opción para lograr una buena hidratación. El alcohol tiene un efecto diurético, razón por la cual aumenta la pérdida de agua por orina.

Se recomienda consumir:

  • Agua
  • Infusiones
  • Refrescos
  • jugos
  • lácteos, entre otras.

Esto puede ayudar a alcanzar la cantidad de líquido diaria necesaria. No olvidar que siempre esta hidratación debe estar acompañada del consumo de frutas y verduras que aporten este requerimiento adicional de sales minerales.

Consejos para una hidratación adecuada del cuerpo cuando hace calor

  • Asegure una ingesta adecuada de agua durante todo el día.
  • Beba agua u otros líquidos regularmente, aun cuando no se tenga sed.
  • Coma alimentos que sean ricos en agua
  • Comer más frutas jugosas de la estación, consuma variadas ensaladas y proteínas.
  • Reducir el consumo de bebidas alcohólicas y cafeínas
  • En verano, evite salir durante las temperaturas más altas.
  • Si sale al aire libre durante estas horas, use un sombrero y ropa ligera.
  • Reduzca la intensidad y duración del ejercicio cuando hace mucho calor.